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Ciudades más inteligentes

Barrios seguros. Escuelas de calidad. Viviendas asequibles.
Tráfico fluido. Todo esto es posible.

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Conversaciones para un planeta más inteligente: 12 de la serie. Un planeta de ciudades inteligentes.

En 1900, sólo el 13% de la población mundial vivía en ciudades. Para el año 2050, ese número habrá aumentado hasta un 70%. Es el equivalente de añadir siete Nueva Yorks al planeta cada año. Esta urbanización sin precedentes es un emblema tanto para nuestro progreso económico como para el social, especialmente para los países emergentes, pero supone una gran presión sobre las infraestructuras del planeta. Es un desafío para alcaldes, expertos en desarrollo económico, administradores públicos, responsables de seguridad y otros dirigentes.

Los retos a los que se enfrentan estos líderes, educar a los jóvenes, asegurar la seguridad y salud ciudadana, el desarrollo comercial y la fluidez de circulación de aviones, trenes, coches y peatones, se ven agravados por la recesión económica mundial.

Afortunadamente, la ayuda está al alcance de la mano. Por todo el mundo, la inteligencia se infunde al desarrollo de las ciudades.

Funcionarios de transporte en Singapur, Brisbane y Estocolmo están usando sistemas inteligentes para reducir la polución y la congestión del tráfico. Funcionarios de seguridad pública de grandes ciudades como Nueva York no sólo resuelven crímenes y responden a las emergencias, sino que también ayudan a prevenirlos.

Los administradores de la ciudad de Albuquerque han alcanzado un 2000% de mejora en eficiencia en el intercambio de información entre los organismos que la componen, manteniendo a los ciudadanos informados y proporcionando servicios municipales básicos, desde el desarrollo comercial y residencial hasta el suministro de agua o el mantenimiento de la seguridad pública. Un hospital en París está implementando un sistema integrado de atención al paciente para facilitar una comunicación fluida a través de sus aplicaciones, posibilitando el seguimiento de la evolución del paciente durante su estancia en el hospital.

Italia, Malta y Texas están aplicando contadores y dispositivos inteligentes para que las redes eléctricas de sus ciudades sean más estables, eficientes y estén preparadas para integrar fuentes de energía renovable y vehículos eléctricos. Funcionarios del colegio Dade de Miami han construido un sistema de gestión de información que proporciona asistencia a estudiantes, padres y profesores para contribuir a la mejora de los resultados académicos. La gestión inteligente de los recursos acuíferos en la cuenca del río Paraguay-Paraná en Brasil está ayudando a mejorar la calidad del agua para los 17 millones de habitantes de São Paulo.

Estas soluciones, y muchas más, están provocando un gran impacto hoy en día. Pero son sólo el primer paso hacia verdaderas ciudades inteligentes.

Un ejemplo de lo que una ciudad inteligente pudiera llegar a ser es la ciudad de Masdar, que está siendo construida desde la nada, cerca de Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes. Los responsables de su construcción están trabajando junto con los mejores científicos, ingenieros e innovadores para crear sistemas interconectados y gestionarlos a través de un panel integrado de la ciudad.

Los dirigentes de Masdar quieren ir mejorando la ciudad en tiempo real a medida que se construye, y así dar forma a lo que podría ser la primera ciudad del mundo en sostenibilidad económica y ambiental, sin emisiones de carbono. Las lecciones que han aprendido en la construcción de Masdar, tanto a nivel tecnológico como de gestión, pueden ser transmitidas por todo el planeta.

Si alguien pudiera haber observado la Tierra desde el espacio hace doscientos años, habría visto luz de sólo dos ciudades, Londres y Pekín, ambas con más de un millón de habitantes. Hoy hay más de 450 ciudades así de visibles, y son las fuentes de desarrollo económico, tecnológico, cultural y gubernamental de una era urbanística global. Nuestro futuro depende de que ellas sigan creciendo y desarrollándose eficazmente.

Construyamos un planeta más inteligente.